El cantante de RKT había sido detenido hace más de un mes. A Callejero Fino se le encontró una pistola calibre.40 con la numeración limada y doce municiones en la camioneta que conducía.
Fuera de la música y sus problemas con la Justica, Callejero Fino alcanzó fama por su participación en MasterChef.
Simón Natanael Alvarenga -el verdadero nombre de Callejero Fino- fue detenido en Tigre.
La Justicia otorgó la prisión domiciliaria en su casa del partido de Pilar bajo monitoreo electrónico al intérprete de RKT Simón Natanael Alvarenga, conocido como Callejero Fino. El músico había sido detenido en Tigre el 30 de agosto luego de que fuera encontrado con una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada dentro de una camioneta.
La jueza de Garantías Mariana Soledad Schemberger del Departamento Judicial de San Isidro modificó la calificación del hecho y consideró que se trató de una “portación ilegal de arma de guerra atenuada” al evaluar el contexto de amenazas denunciado por el músico, según informó el diario Resumen de Pilar.
Alvarenga (31) deberá cumplir el arresto domiciliario en una vivienda ubicada en la localidad de La Lonja, partido de Pilar, donde permanecerá junto a su pareja y bajo supervisión del Área de Monitoreo Electrónico del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Simón Natanael Alvarenga -el verdadero nombre de Callejero Fino- fue detenido en Tigre.
El domingo 30 de agosto, el cantante de RKT (fusión de cumbia villera y trap) y su primo hermano Steven Joel Rocca (27) viajaban en una pick up Volkswagen Amarok sin patente delantera ni trasera. Al ser parados en un control policial en la calle Italia y ruta 27, en Villa La Ñata, se les encontró una pistola Glock calibre .40 -considerada arma de guerra- con numeración limada y 12 balas en el cargador. Ni Alvarenga ni su primo cuentan con permiso de portación ni de legítimo usuario.
La portación ilegal de armas tiene una pena mínima de 3 años y 6 meses, por lo que no es excarcelable. Además, Callejero Fino ya había sido condenado a siete años y seis meses de prisión por un robo, por tener drogas con fines de comercialización y tenencia ilegal de arma de fuego. En aquel entonces estuvo cinco meses en un penal y luego continuó cumpliendo la pena bajo arresto domiciliario con una tobillera electrónica.
Uno de los puntos discutidos durante el expediente estuvo relacionado precisamente con la calificación legal del hecho. La defensa solicitó que la conducta fuera encuadrada como “tenencia ilegal de arma”, una figura más leve que la “portación” sostenida por el fiscal Cosme Iribarren.
La jueza rechazó ese planteo. Consideró que Callejero Fino se encontraba circulando por la vía pública y que el arma estaba disponible para su utilización inmediata, por lo que no era una simple tenencia.
Sin embargo, la magistrada aceptó un planteo subsidiario formulado por la defensa y resolvió modificar la imputación a “portación ilegal de arma de guerra atenuada”, en concurso ideal con la supresión de la numeración del arma.
Fuente: Agencia DIB